La Coctelera

contraejemplo

Vive de acuerdo con lo que tú piensas, aunque eso suponga ir en contra de lo que marca la sociedad.

Categoría: D) Psicología

13 Diciembre 2006

"Piensa mal y acertarás"

Cada vez me hastían más los juicios negativos hacia los demás basados en meras suposiciones sobre unos hechos de dudosa importancia. Me recuerda a ese "piensa mal y acertarás" con el que somos capaces de complicar tanto la vida. Nos basta tener un prejuicio y encontrar un pequeño acto reprochable desde algún punto de vista como para imaginar las razones más enrevesadas.

Leí en un blog que las personas que aplican dicho refrán como forma de vida pueden rozar la paranoia, principalmente porque desconfían sistemáticamente de todo el mundo. Para ellos, todos son enemigos que, por supuesto, tienen malas intenciones.

A veces, el refrán se suaviza diciendo "piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás". Yo preferiría no suavizarlo sino eliminarlo. Preferiría que no nos amargásemos con tanto pensamiento negativo, que desterrásemos los prejuicios y que no juzgásemos tan a la ligera y sin tratar de entender a los demás. Por un lado, porque creo que es más sano, pero por otro porque pienso que no merece la pena complicarse tanto la existencia.

servido por contraejemplo 9 comentarios compártelo

16 Junio 2006

La regla del sándwich

Es bien sabido que es difícil aceptar una crítica, pero también es complicado saber criticar. Sobre todo, si lo que se busca con la crítica es ayudar o, como se dice muchas veces, construir.

Practicar la crítica constructiva es algo que suele residir en nuestras intenciones, pero la intención en este caso no es suficiente. Debemos elegir con cuidado las palabras, el tono y los gestos para no herir al criticado, para no "destruir".

Y hay una regla que suele funcionar bastante bien: la regla de sándwich (también llamada "the Oreo rule"). La idea consiste en que, a la hora de hacer una crítica constructiva, debemos empezar diciendo algo positivo, luego señalar las oportunidades de mejora -así es como debemos llamar a los errores- y, por último, volver a destacar algo positivo. Siempre que he aplicado esa regla, me lo han agradecido.

Así que, ya sabéis, si queréis hacer una crítica constructiva de este artículo, por favor, usad la regla del sándwich ;-)

servido por contraejemplo 10 comentarios compártelo

10 Abril 2006

Augurios pesimistas, resultado positivo

bola de cristalEs curioso observar que ciertas personas gustan de emitir profecías negativas o pesimistas. De esa forma, siempre obtienen un resultado positivo. Pues, si el vaticinio se cumple, dirán: "Ay, si ya lo dije yo...". Pero si no se cumple, argumentarán: "Pues menos mal, porque si no..."

servido por contraejemplo 7 comentarios compártelo

18 Marzo 2006

La parábola de la rana hervida

Un comentario en el post de Diego titulado "Las crisis son el camino a la felicidad del ser", me ha recordado la parábola de la rana hervida (the boiled frog, en inglés) que, aunque un tanto cruel, sirve para ilustrar que muchos pequeños cambios pueden tener el mismo efecto que un único gran cambio. La historia es la siguiente:

Ilustración de David JarvisSi se echa una rana a una olla con agua hirviendo, ésta salta inmediatamente hacia afuera y consigue escapar de la olla sin haberse quemado ni una pestaña.
En cambio, si inicialmente en la olla ponemos agua a temperatura ambiente y echamos una rana, ésta se queda tan fresca dentro de la olla. Pero cuando, a continuación, comenzamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona bruscamente sino que se va acomodando a la nueva temperatura del agua hasta perder el sentido y, finalmente, morir literalmente hervida.

La parábola es totalmente extrapolable al ser humano y las lecturas son diversas, pero todas muy interesantes. Por un lado se ilustra la resistencia que tenemos ante grandes cambios, pero también se nos alerta del peligro de dejarse llevar por las circunstancias del entorno sin tomar conciencia de si nos dirigimos a un estado que deseamos o aborrecemos.

Y es que, como dice el artículo de Diego, quizá sea bueno encontrarse con una crisis de vez en cuando para que sintamos el agua hirviendo y podamos saltar a tiempo de recuperar el camino a nuestra felicidad.

servido por contraejemplo 16 comentarios compártelo

22 Febrero 2006

¿La ayuda se da o se presta?

Mi padre suele usar un refrán cuya filosofía no comparto: "Quien da, bien vende si el que recibe lo entiende". Y no lo comparto porque lleva implícito que el que da algo, espera algo a cambio. Similar significado tiene el más conocido "hoy por ti, mañana por mí".

Tampoco pretendo que todo el mundo dé sin esperar nada a cambio, pues entiendo que dicha actitud puede estar presente en el comportamiento humano. Sin embargo, sí creo que es razonable exigir que si alguien me ofrece su ayuda, me avise primero de si lo hace simplemente porque desea ayudarme o porque espera algo a cambio. Y es que yo aprecio el tener libertad de decisión. Si alguien me dice que me puede echar una mano con algo que yo necesito, pero que me la va a tener guardada esperando a que yo haga lo mismo por él, con mucha probabilidad, rechace su ayuda.

Yo creo más en el concepto de ayudar por el simple placer de hacerlo. Sin dejar cuentas pendientes. Sin esperar nada a cambio. Y, además, estoy convencido de que esa ayuda obtiene su justa recompensa y te hace más feliz pues te aturden menos rencores.

En definitiva, creo que la ayuda debe darse, nunca prestarse.

servido por contraejemplo 13 comentarios compártelo

10 Febrero 2006

La mujer perfecta: la autoestima en las mujeres

ilustración de Jordi Labanda. Más en www.jordilabanda.comMi querida amiga Antares insinuaba recientemente que las mujeres tienen la autoestima más frágil que los hombres. Pues se ven "acosadas por la estética, la publicidad, la mentira y la obsesión por el perfeccionismo" y caen en la búsqueda de esa mujer perfecta que sólo existe en los dibujos de Jordi Labanda.

Bajo mi punto de vista, el acoso no es de la publicidad o la estética. El acoso está provocado por el hombre. Por el hombre pareja, pero también por el hombre jefe, el hombre político y el hombre como único ostentador del poder.

Es el hombre el que no trata con justicia a la mujer. Es el hombre el que adula y exalta la belleza de un cuerpo supuestamente perfecto. Es el hombre el que no trata con respeto a las mujeres feas o gordas. Es el hombre el que ha creado los símbolos sexuales y el culto al cuerpo. Incluso es mayoritariamente el hombre el que hace la publicidad, diseña la moda e inventa los cosméticos.

La mujer tiene, entonces, básicamente dos caminos: o acepta la "superioridad" del hombre -cosa que llevaba haciendo desde el principio de los tiempos- o reclama ante la sociedad el respeto que se merece.

Pero esa reclamación de igualdad y respeto por parte de la mujer-social no puede enfrentar a la mujer-individuo con el hombre, pues sucede que la mujer tiene la necesidad "animal" de gustar al hombre. Es algo innato pues en ello va la supervivencia de la especie. Y aquí es donde se produce el conflicto.

El error que, en mi opinión, destruye la autoestima de la mujer es pensar que la llave de la felicidad está en conseguir llegar a ser esa mujer perfecta que el hombre, la sociedad y ella misma desean: la madre perfecta, la pareja perfecta, la amante perfecta, la profesional perfecta, la amiga perfecta, la más guapa y la que mejor viste.

El hombre debe tratar con más respeto, más cortesía y más benevolencia a la mujer. Y la mujer debe entender que merece ser tan feliz como cualquier hombre, pero no por eso ha de parecerse a quien no es. No hay que perseguir la perfección porque la perfección no existe. Sólo hay que fijarse en uno mismo y tratar de mejorar.

Como sabiamente dice un amigo mío: lo perfecto es enemigo de lo bueno...

servido por contraejemplo 16 comentarios compártelo

10 Febrero 2006

Autoestima

El Dr. Nathaniel Branden, psicoterapeuta, filósofo y uno de los mayores expertos en autoestima, la define así:

"La autoestima es la predisposición que uno tiene para sentirse capaz de afrontar los desafíos básicos de la vida y para ser merecedor de felicidad. Es la confianza en la eficacia de nuestra mente, en nuestra capacidad para pensar. Por extensión, es la confianza en nuestra capacidad para aprender, para tomar las decisiones apropiadas y responder efectivamente a los cambios.

Pero la autoestima no es la euforia o el optimismo que pueden generar temporalmente las drogas, un cumplido o un romance. No es una ilusión o una alucinación. Si no se fundamenta en la realidad, si no se construye a lo largo del tiempo a través del uso adecuado de la mente, no se trata de autoestima."

Bajo este punto de vista, todos podemos desarrollar la autoestima, pues sólo hay que tomar una actitud positiva ante la vida. Se trata de sentir que merecemos ser felices y que depende más de nosotros que de los demás.

Pero podríamos preguntarnos:
· Si me merezco ser feliz, ¿por qué los demás se empeñan en recordarme mis defectos, mis carencias, mis errores, mis dudas y mis tristezas?
· ¿Por qué no me ayudan a ser feliz?
· ¿Acaso no merezco su respeto y su benevolencia?

Y mis respuestas serían:
· Los demás -salvo excepciones- no lo hacen con mala intención. Reflexiona sobre esos supuestos defectos, carencias o errores y busca oportunidades de mejora.
· Los demás, en general, están más preocupados por su propia felicidad que por la de los demás. Igual que tú. No pidas lo que no eres capaz de dar. Empieza por pensar en cómo ayudar a que los demás sean felices.
· Claro que mereces su respeto y su benevolencia. Si esos valores no forman parte de la personalidad de quien tienes enfrente, aléjate de él pues alguien descuidó su educación y, ahora, quizá ya es tarde para enmendarlo.

servido por contraejemplo 7 comentarios compártelo

13 Enero 2006

Mezclando trabajo y amor...

Según un estudio publicado recientemente, las condiciones laborales actuales favorecen los romances entre compañeros.

Este estudio argumenta que los trabajadores pasan cada vez más tiempo en su lugar de trabajo, lo que unido a la creciente presencia femenina en el ámbito laboral y a la política de contratar a personas con rasgos de carácter similar para que encajen lo mejor posible en las empresas, crea una situación perfecta para los "romances laborales".

Además, aunque parece ser que las relaciones sentimentales entre compañeros no influyen en la productividad, lo cierto es que en la mayoría de las empresas están prohibidas o, al menos, se trata de algo mal visto.

Yo estuve trabajando en la misma empresa y en el mismo departamento que mi mujer -entonces, mi novia- durante varios años. Ocultábamos nuestra relación en el trabajo porque la empresa no veía bien ese tipo de cosas. Y, sinceramente, creo que el hecho de ocultarlo fue beneficioso porque el ambiente se mantenía más "profesionalizado", por decirlo de alguna manera.

Sin embargo, es cierto que nuestra relación laboral se veía afectada por la relación personal y en muchas ocasiones no nos tratábamos de la misma manera que tratábamos al resto de compañeros.

Tags: trabajo, amor

servido por contraejemplo 10 comentarios compártelo


Sobre mí

  • Obrar es fácil, pensar es difícil; pero obrar según se piensa, es aún más difícil.

    Johann W. Goethe

Sobre contraejemplo

  • Contraejemplo es un blog de análisis del comportamiento humano. Otros asuntos tratados aquí son la educación, el ejercicio mental, el medio ambiente o la salud.
  • Ahora hay más contraejemplos en Contraejemplo 2.0. ¡No te lo pierdas!

Publicidad

Ahora, en mis blogs activos...


Publicidad

Fotos

contraejemplo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera