Mi sobrina trabaja en las taquillas de un cine. Y me cuenta que la tarde del 24 de diciembre pasado, una señora que había acudido al establecimiento, al ver a los chicos jóvenes allí trabajando, comentó: "¡Vaya! ¿Por qué os hacen trabajar un día como hoy?" A lo que alguien respondió: "Si las personas como usted no vinieran al cine un día como hoy, no tendríamos que estar aquí trabajando." La respuesta es simple, pero demoledora. Y aplicable a cualquier otro asunto de la vida que no nos guste. Ahí van algunos ejemplos:
- Si no te gusta un programa de televisión, no lo veas.
- Si no te gusta la televisión en general, no la veas.
- Si no te gusta un periódico, no lo compres ni lo leas.
- Si no quieres inmigrantes, no les des trabajo.
- Si no te gusta el cine comercial, no vayas a ver ese tipo de películas.
- Si no te gusta la pornografía, no la compres ni la veas.
- Si no te gusta el consumismo, no compres cosas que no necesitas.
- Si no quieres escuchar una respuesta, no hagas la pregunta.
servido por contraejemplo
19 comentarios
compártelo

Mañana sábado 26 de noviembre es el Buy Nothing Day. Se trata de una iniciativa nacida en 1993 y que se celebra más de 55 países.
Se trata de dejar de comprar para pensar sobre los efectos que nuestro consumismo desmesurado tiene sobre el medio ambiente, sobre nuestra escala de valores y sobre los países en vías de desarrollo.
¿Intentamos pasar un día sin comprar nada?
servido por contraejemplo
10 comentarios
compártelo
No descubro nada nuevo si alerto sobre el reparto desigual de la riqueza, pero si queremos que esto cambie para mejor considero que, de vez en cuando, no viene mal que alguien nos lo recuerde.
Es lo que me ha pasado hoy cuando he entrado en www.globalrichlist.com y he comprobado de forma gráfica y numérica la cantidad de gente en el mundo que es más pobre que yo. Sí, ya sé que no es lo mismo ganar un euro en España que ganarlo en Uganda, pero si dejamos al margen los análisis rigurosos, a lo mejor nos damos cuenta de lo frívolos que pueden parecer nuestros problemas a los ojos de la mayoría del mundo.
Por poner un ejemplo, un típico mileurista español obtendría un gráfico similar a este:

O lo que es lo mismo, habría más de cinco mil millones de personas en el mundo más pobres que él.
Lo que intento transmitir, lo contaba así el genial poeta español del siglo XVII, Don Pedro Calderón de la Barca en su obra de teatro La vida es sueño:
Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Quejoso de mi fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
Piadoso me has respondido.
Pues, volviendo a mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tú alegrías,
las hubieras recogido.
servido por contraejemplo
4 comentarios
compártelo
Hoy era uno de esos días propicios para tomárselo libre (mañana es fiesta en España). Algunos han preferido los atascos y las aglomeraciones de los centros comerciales mientras otros hemos optado por hacer una excursión.
La verdad es que no entiendo que los mismos que se quejan todos los días de los atascos que sufren para ir a trabajar, se tomen un día libre para estar atascados. Me da la impresión de que lo que tienen es un atasco mental.
Mi familia y yo hemos pasado el día en el Parque Natural del Hayedo de Tejera Negra, situado en el rincón noroccidental de la provincia de Guadalajara (España).
Es maravilloso y reconfortante disfrutar de vez en cuando de un lugar delicioso para la vista, donde se escucha el silencio y donde encontrarte con otro ser humano es una sorpresa.
Por cierto, también es sorprendente ver que la gente con la que te encuentras mientras caminas por el campo es amable, educada y simpática (en realidad, todos somos así, pero parece que hace falta que nos hallemos en un hábitat diferente al habitual para ofrecer todo lo bueno que llevamos dentro).
servido por contraejemplo
3 comentarios
compártelo
Este trabalenguas inglés es lo que en español podríamos decir así: cuanto más dinero ganas, menos tiempo tienes para gastarlo.
Y es que esta sociedad está llena de personas que sacrifican cada vez más su tiempo de vida por conseguir cosas materiales. Una amiga que estuvo de vacaciones en África central me contaba que allí definían a los europeos como aquellos que tienen de todo menos tiempo.
Mentiría si digo que prefiero tener todo el tiempo del mundo a tener con qué alimentarme, pero creo que no hay que cegarse con el dinero sin ponerle un límite racional. Es decir, llegado el momento en el que ganamos lo suficiente como para cubrir nuestras necesidades básicas, deberíamos poner en una balanza los ingresos adicionales frente a lo que perdemos por obtenerlos.
Sin embargo, la sociedad de consumo nos presiona para que ganemos más y gastemos aún más y trata de aplacar nuestra ansiedad promulgando que lo importante es el tiempo de calidad, no la cantidad de tiempo. Otro trabalenguas para distraer nuestras neuronas de lo verdaderamente importante.
servido por contraejemplo
1 comentario
compártelo