Mi cincuenta por ciento
Creo que puedo afirmar con rotundidad que yo sólo soy el cincuenta por ciento de mí mismo. El otro cincuenta corre a cargo de la mujer con la que he tenido la suerte de compartir estos últimos doce años y con la que quiero pasar el resto de mis días.
· Ella me permite caminar en equilibrio por la cuerda floja de la vida ·
Ella pone corazón cuando yo pongo razón. Y sensatez a ras de suelo cuando mi imaginación vuela demasiado alto. Contrarresta mi frialdad con su emoción y llena de sueños mi mundo real.
Ella es la memoria de mi olvido. Es el reloj de mis días eternos y mi improvisación planificada. Gradúa la importancia de mis asuntos urgentes y sabe que más vale una única cosa bien hecha que muchas a medio terminar.
Ella pone en práctica mi teoría. Me da otro punto de vista, pero sabe escuchar el mío. Ella pone realismo a mi optimismo y combate con pasión e ilusión mi indiferencia.
Ella sabe quererme cuando yo menos me quiero. Dice lo que yo callo y lee mis pensamientos. Me abre su corazón para que yo me encierre dentro.
· Ella es, sin duda, mi cincuenta por ciento ·
Para Inma,
con la quiero compartir
todos los días de mi vida.
