Gracias por no fumar
Estar una hora en un ambiente cargado de humo de tabaco equivale a fumar tres cigarrillos.
Según una noticia aparecida recientemente en La Voz de Galicia, cada año mueren en España «como mínimo» 700 personas debido a su exposición involuntaria al humo del tabaco que dejan en el ambiente los fumadores.
De lo que les puede pasar a los fumadores "activos" ya no hablo porque creo que no se puede resaltar más. Ya no se puede decir ni más alto ni más claro: el tabaco mata. Es así de simple. Y, además, molesta, como muy bien decía Antares hace un par de días.
Podría llegar a entender la falta de respecto de los fumadores con los demás y, en muchas ocasiones, con las normas establecidas. Podría llegar a entender que el placer de fumar nubla la mente y la debilita tanto que hace muy difícil dejarlo. Podría llegar a entender, incluso, la estupidez de querer suicidarse lentamente.
Pero hay dos situaciones que me parecen absolutamente incomprensibles por lo crueles, insensibles e inhumanas que son: una mujer embarazada fumando y unos padres que fuman encima de sus hijos.
En ambos casos se trata de un atentado contra la salud de lo que más quieres: tus hijos; unos seres indefensos que confían plenamente en sus padres como únicos elementos protectores. El caso de la embarazada que fuma es para llevarlo a los tribunales. Debería ser delito.
Claro, que con el ejemplo que nos da el personal sanitario... así nos va.

antares dijo
¡Toma ya! "POdría entender que...", pero yo no lo entiendo. Sólo podría. Genial artículo. A ver si hacemos presión... aunque por INternet no molesta. Jeje.. algo bueno debería tener esto.
Un abrazo!!
27 Septiembre 2005 | 08:31