Los beneficios de la música
A la música se le han atribuido históricamente propiedades casi mágicas. Desde los encantadores de serpientes o el flautista de Hamelin hasta las aplicaciones beneficiosas en prematuros, los ejemplos de la musicoterapia son innumerables.
También parece que la música afecta positivamente a las plantas. Ya en la década de los 50, un horticultor estadounidense observó beneficios en su jardín. Y ahora, unos viticultores italianos acaban de sacar la misma conclusión.
Pero quizá sea en los niños donde la música ejerce su mayor poder. Los efectos educativos que se consiguen con una canción son asombrosos. En primer lugar, la mayoría de los niños disfruta cantando y bailando y, por tanto, les hace ser más felices. Con eso ya sería más que suficiente, pero es que además aumenta su capacidad de concentración, potencia su memoria, mejora su motricidad y sus capacidades vocales y auditivas, estimula su creatividad y le convierte en un ser más sociable y comunicativo. ¿Alguien da más?
Para terminar, un pensamiento de Johann Wolfgang von Goethe, que suscribo sin pestañear: "Todos los días debiéramos preocuparnos por escuchar buena música, leer hermosos poemas, extasiarnos en lindas pinturas y hablar palabras razonables."


antares dijo
Yo no puedo pasar un sólo día sin escuchar música... Será porque la niña que llevo dentro me lo pide a gritos...¡¡Y cantar, y bailar!!
Es más que cierto que la música amansa a las fieras... pero la buena. ¿Y reír? ¿Por qué no hablamos de la risoterapia? Funciona y es gratis... Te lanzo la idea, a ver si nos dejas otro gran artículo sobre el idioma internacional: la sonrisa.
Un abrazo...
5 Octubre 2005 | 07:05 PM