El llanto de los bebés
Ni son pequeños tiranos, ni manipuladores, ni tratan de ser más listos que los adultos. Los bebés son personas. Y como tales, sienten, padecen, aman, se quejan y lloran.
No puedo expresar en un único artículo todo lo que pienso sobre la deshumanización de la crianza de los hijos en nuestra sociedad. Así que hoy me centraré en el llanto de los bebés.
El científico francés Michel Odent dice que "Cuando un recién nacido aprende que es inútil gritar... está sufriendo su primera experiencia de sumisión." Y es que, gracias a torturas como el método Estivill (plagio español del conocido método Ferber), millones de padres dejan llorar desconsoladamente a sus hijos para que "aprendan a dormir".
Los bebés no saben hablar y, por tanto, no tienen otra forma de comunicación que el llanto. Además, los bebés de los seres humanos son de los más dependientes que existen en la naturaleza. Por tanto, parece lógico pensar que su llanto deba ser atendido por sus padres.
Pero, además, hay pocas cosas más insoportables para un adulto que el llanto de un bebé. Es por eso que cuando escuchamos llorar a un niño sentimos el impulso natural de acudir en su ayuda para socorrerlo... y que deje de llorar.
Quien no responda así al llanto de un bebé se está deshumanizando a sí mismo y defraudando a su bebé. ¿Qué imagen del mundo le estamos dando a nuestros hijos si cuando piden ayuda a quienes más les quieren, lo único que obtienen es indiferencia e insensibilidad?
Y para aquellos que postulan que los niños lloran para manipular perversamente a sus padres, les diré que los niños atendidos con tiempo y amor no suelen llorar nunca.
Más sobre el llanto de los bebés en www.suenoinfantil.org


Klau dijo
No tengo hijos aún, pero si podría decir que los padres si se desesperan cuando un hijo llora, pero no porque no lo soportan, se desesperan porque sencillamente no saben si es que a su pequeñ@ le duele algo, tiene hambre, tiene sueño, o sencillamente quiere estar acompañado.
Yo creo que a ningún padre le desespera el llanto de su hijo, más bien le angustia el no sabe qué le sucede.
Y los niños comienzan a ser manipuladores después que caminan y hablan y entienden que es lo que pueden lograr con una pataleta, mientras tanto, son dulces criaturas a las cuales solo les queda llorar a ver si los entienden!
10 Noviembre 2005 | 01:32 AM