Bilbao

Era la primera vez que paraba en Bilbao con tiempo para recorrer la ciudad. Y tengo que reconocer que la realidad ha superado con creces a las expectativas.
Preconcebí a Bilbao como una ciudad al Museo Guggenheim pegada, pero vuelvo quitándome el sombrero ante la belleza y armonía de todo el conjunto urbanístico y ante el sosiego y el civismo que se respira.
Considero que el paseo es la mejor opción, quizá combinada con algún desplazamiento en el tranvía que recorre las zonas más interesantes de la ciudad. Y, si el día está despejado, merece la pena subir al monte Artxanda en el funicular. Desde allí, la vista es maravillosa.
Los niños también encontrarán atractiva a Bilbao: una caricia al perro Puppy -escultura floral de Jeff Koons a la entrada del Guggenheim-, un viaje en tranvía, atravesar la ría por uno de los múltiples puentes, pasear y jugar en los parques y jardines o subir al funicular.
Hay muchas emociones por descubrir en Bilbao.
Direcciones para obtener más información:
Ayuntamiento de Bilbao
Museo Guggeheim Bilbao
Bilbao en la Wikipedia

carlos dijo
mira que curioso... a mi me pasó algo parecido... entré a Bilbao, casi que para almorzar, antes de seguir rumbo a San Sebastián-... y me encantó.
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21 Noviembre 2005 | 12:45 AM