¿Es la suerte fruto de la audacia?
Son abundantes las referencias al respecto de que la suerte no existe como tal, sino que es el resultado del trabajo, el esfuerzo o el talento... Jacinto Benavente decía que "todos creen que tener talento es cuestión de suerte, pero nadie piensa que la suerte puede ser cuestión de talento."
En cambio, Woody Allen en su última película (Match Point) ofrece una visión totalmente opuesta. Dice que a los hombres nos da miedo admitir lo mucho que influye la suerte en el curso de nuestras vidas. Y que es espeluznante pensar en la cantidad de cosas que escapan a nuestro control.
Un inesperado golpe de suerte cambia la vida del protagonista de la película. Pero es que, además, ese tipo no se lo merecía.
Entonces, ¿existe la suerte o sólo es fruto de la constancia? Quizá haya que reconocer como válidas ambas posibilidades. Estoy convencido de que con tesón y dedicación se tienen muchas más probabilidades de tener buena suerte. Pero también es cierto que la fortuna, a veces, no se casa con nadie. Por poner un simple ejemplo: los que murieron en los atentados del 11M no hicieron nada que pudiera justificar su mala suerte.
Sin embargo, a mí, como a Goethe, me gusta más pensar que hay algo de magia en todo esto...
A propósito de todas las iniciativas, hay una verdad elemental cuya ignorancia mata innumerables ideas y espléndidos planes: en el momento en el que uno se compromete de verdad, la Providencia también lo hace. Toda clase de cosas comienzan a ocurrir para ayudar a esa persona, cosas que sin su previo compromiso jamás habrían ocurrido. Todo un caudal de sucesos se pone en marcha con aquella decisión, ayudándole por medio de incidentes inesperados, encuentros insospechados y ayuda material que nadie hubiera soñado que pudieran ocurrir. Si sabes que puedes, o crees que puedes, ponte en marcha. La audacia tiene genio, poder y magia.
Entonces, ¿será la suerte fruto de la audacia?

Antares dijo
En mi muy corta vida, si algo he aprendido y comprobado a través de la experiencia es que nada sucede por casualidad. Todo tiene su momento... ¿Suerte? Bien, quizá estemos hablando de un concepto tan ambiguo como puede ser "emoción", o alegría... La suerte es abstracta, y sí, como dice Goethe, con poder y magia.
La suerte, evidentemente, es imprevisible. Sólo deberíamos observarnos un poco más desde fuera y ser conscientes (inconscientes al mismo tiempo) de nuestro potencial tan sublime y desconocido. Entonces quizá veamos que la suerte no es más que la consecuencia de la causa que somos.
Contraejemplo, amigo, volvemos a coincidir. Un abrazo. Con suerte y magia.
4 Diciembre 2005 | 11:19 PM