Estivill vende un método de maltrato infantil (...y los españoles lo compramos)
En vista de que Cuatro me devuelve los correos electrónicos, publico aquí la carta que quería enviarles:
Señores de Cuatro Televisión y, responsables del programa El Especialista.
Las imágenes emitidas en su programa en relación con la aplicación del método Estivill me parecen lamentables y deleznables por crueles, insensibles e incivilizadas.
Lo que emitieron ustedes no es otra cosa que maltrato infantil en directo.
Por si no lo sabían, el método Estivill es una copia del método Ferber, el cual no tiene ninguna base científica y cuyo autor original ha aclarado recientemente que su método no se debe aplicar a todos los niños sino sólo a aquellos que no pueden dormirse sin ser arrullados. Un niño al que le gusta dormir con su madre no tiene problemas de sueño, sólo tiene un hábito basado en el amor que él siente por su madre y en la seguridad que le proporciona el hecho de ver que dicho amor es correspondido. ¿Hay algo de malo en eso?
En fin, me temo que con un simple correo electrónico no voy a poder convencerles de nada. El mal ya está hecho y me quedo con la sensación de que quien dirige Cuatro es una mente sin corazón y sin un ápice de preocupación por los niños.
Por todo esto, me despido de ustedes para siempre pues no volveré a sintonizar su canal nunca más.
Para saber más acerca de porqué este método no es bueno para los niños:
- Declaración sobre el llanto de los bebés.
- Crítica al libro "Duérmete, niño" del Dr. Estivill, por Ángel Álvarez, fundador de la Fundación Primal.
- Método Estivill: porqué no aplicarlo.

Antares dijo
Lo que no comprendo es que si la madre y el padre han consentido en que el niño desde pequeño duerma con ellos, por qué de pronto quieren hacerle ver que lo que antes era blanco, ahora es negro. Los de Cuatro, unos insensibles, y los padres, unos caprichosos irresponsables.
supongoque como en todo, hay casos y casos, pero que se sepa, si acostumbras al niño a unos hábitos, los asume sin problemas. Pero siempre desde el principio: no ahora esto, y ahora lo otro. Los padres no nacen sabiendo serlo, pero, ¿es mucho pedir un poco de sentido común?
Buena denuncia, Contraejemplo. Y he de admitir que se me ha puesto el vello de punta con el niño zarandeando la puertecita de madera a oscuras. El terror que ha sentido esa criatura no es justo. Y repito: los padres deberían ser más consecuentes con lo que le enseñan a sus hijos.
15 Diciembre 2005 | 11:52 AM