¿Por qué no todos los jefes son buenos?
De un tiempo a esta parte vengo haciéndome esa pregunta. Me cuesta concebir que existan los malos jefes, pero parece ser que todo el mundo tiene o ha tenido un mal jefe.
El razonamiento de mi teoría es extramadamente simple: Parece ser que todos los subordinados conocemos a fondo los defectos de nuestros jefes y, además, no perdemos ocasión de criticarles y de contrastar nuestra opinión con compañeros, amigos o familiares. De este modo, nos convertimos en verdaderos analistas de jefes y sabemos distinguir uno bueno de uno malo.
Entonces, si todos sabemos cómo debe ser un buen jefe, ¿por qué, cuando llegamos a ser jefes -en el caso de que eso suceda- cometemos los mismos errores o incluso otros peores? ¿Es que para entonces ya se nos olvidó todo lo que no nos gustaba de nuestro jefe?
Este es, para mí, uno de los grandes misterios del ámbito laboral. Sin embargo, y como buen contraejemplo que soy, he de reconocer que en la actualidad tengo un jefe estupendo. Y soy consciente de lo afortunado que soy por ello.

sansar dijo
yo tengo como jefes a Mortadelo y Filemón. Uno se saca los problemas de encima como si fueran avispas y el otro se piensa que mandar es no perder la autoridad aunque vayamos directos hacia un iceberg.
uno cuando es jefe se expone a críticas, a veces injustas, pero tb es cierto que hay mucho "jefe" desubicado que confunde mandar con dirigir, llevar corbata con opfrecer buena imagen, motivar con gritar...
8 Enero 2006 | 12:23 AM