"Todos los hombres nacen sinceros y mueren mentirosos"
Esta frase de Luc de Clapiers, marqués de Vauvenargues refleja que la mentira es algo aprendido de la sociedad.
Y es que ya sabemos que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. Es decir, somos los adultos sobrios los que educamos a nuestros hijos en la mentira.
No hace mucho, escuché una anécdota que sirve para ilustrar esta idea:
- Pablito, ¡cuántas veces te tengo que repetir que no se miente!
- Perdona, papá. Tienes razón.
En ese momento, suena el teléfono y responde el niño.
- Papá, es para ti.
- ¿Quién es?
- El vecino del séptimo.
- ¡Uf! Dile que no estoy.
Hasta el gato Calcetines sabe más sobre mentiras que los hombres...

Eliza dijo
Hay unos que cree ciegamente en sus mentiras y no se dan cuenta que están cometiendo un error...
5 Febrero 2006 | 03:50 AM