La Coctelera

contraejemplo

Vive de acuerdo con lo que tú piensas, aunque eso suponga ir en contra de lo que marca la sociedad.

18 Marzo 2006

La parábola de la rana hervida

Un comentario en el post de Diego titulado "Las crisis son el camino a la felicidad del ser", me ha recordado la parábola de la rana hervida (the boiled frog, en inglés) que, aunque un tanto cruel, sirve para ilustrar que muchos pequeños cambios pueden tener el mismo efecto que un único gran cambio. La historia es la siguiente:

Ilustración de David JarvisSi se echa una rana a una olla con agua hirviendo, ésta salta inmediatamente hacia afuera y consigue escapar de la olla sin haberse quemado ni una pestaña.
En cambio, si inicialmente en la olla ponemos agua a temperatura ambiente y echamos una rana, ésta se queda tan fresca dentro de la olla. Pero cuando, a continuación, comenzamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona bruscamente sino que se va acomodando a la nueva temperatura del agua hasta perder el sentido y, finalmente, morir literalmente hervida.

La parábola es totalmente extrapolable al ser humano y las lecturas son diversas, pero todas muy interesantes. Por un lado se ilustra la resistencia que tenemos ante grandes cambios, pero también se nos alerta del peligro de dejarse llevar por las circunstancias del entorno sin tomar conciencia de si nos dirigimos a un estado que deseamos o aborrecemos.

Y es que, como dice el artículo de Diego, quizá sea bueno encontrarse con una crisis de vez en cuando para que sintamos el agua hirviendo y podamos saltar a tiempo de recuperar el camino a nuestra felicidad.

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16 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Jesús

Jesús dijo

Es verdad Contraejemplo. Muy bonita e interesante la parábola. Quizás el mayor problema esté en no ser conscientes de que estamos pasando una crisis (ó varias crisis a lo largo de la vida), lo que nos lleva a esa actitud de "acomodarnos" a las circunstancias. El efecto suele ser, en efecto y valga la redundancia, debastador, ya que nos hunde y nos junde hasta que acaba con nosotros. Ser conscientes de que TODOS invarlablemente atravesamos diversas crisis en nuestra vida, bien sean mayores ó menores y las vivamos con mayor ó menor intensidad, nos permite reaccionar ante ellas.
Te felicito por la parábola. Creo que se ajusta perfectamente al tema que trata Diego en su artículo.
Por cierto, me llama la atención en tu comentario, en el artículo de Diego, lo de las 49 crisis. ¿podrías decirme de dónde sale esa cifra? Es simple curiosidad.
Un abrazo.

18 Marzo 2006 | 12:24 PM

Contraejemplo

Contraejemplo dijo

Gracias por tu comentario, Jesús.

El 49 sale simplemente de contar el número de veces que Diego menciona la palabra "crisis" en su artículo. Es una tontería...

18 Marzo 2006 | 12:46 PM

Antares, Antaritas

Antares, Antaritas dijo

Sin lugar a dudas cruel, pero extremadamente necesario. En mi corta experiencia he aprendido algo a pie juntillas: que no hay mal que dure cien años y que de esos males siempre se sale vistorioso. Pero depende de nosotros saber aprovechar la crisis para aprender y no dejarnos llevar simplemente porque "estamos en crisis". Eso sería lo cómodo.. quejarse y no reaccionar. Además, las "cosas" no pasan porque sí. Todo tiene una explicación. La rana que muere hervida es porque se ha rendido al conformismo puro y duro.

Así que aplico de nuevo una de mis frases favoritas: "Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la Gran Felicidad".

Siempre aciertas, Contraejemplo...

¡Un abrazo!

18 Marzo 2006 | 12:55 PM

Pispita

Pispita dijo

Bien..., la parábola es muy reveladora: teniendo en cuenta como acostumbramos a proceder, a sentir y a reaccionar los seres humanos, es más fácil que lleguemos a acomodarnos, a alienarnos, a anular nuestras inquietudes como personas, o a comulgar con ruedas de molino (etc, etc, etc...)cuando se nos lleva hasta ese punto de forma paulatina y progresiva; en definitiva, y como de hecho suele decirse, sin que nos demos apenas cuenta...

Pero el caso es que idéntico razonamiento o el recurso a una parábola similar podrían esclarecernos cómo el mismo mecanismo funciona también en positivo:

Es decir, que también en los cambios para mejorar, en las metamorfosis para bien..., podemos implicarnos con mayor facilidad -sin que los sintamos como agresivos, abruptos, traumáticos, o en definitiva, "amenazantes" para nosotros y lo que entendemos como nuestra "estabilidad"- cuando se producen de forma paulatina y progresiva.

Supongo que ese miedo del que tanto habla Diego en su blog, o la alarma íntimamente ligada a él, se nos activan con mucha mayor facilidad ante la evidencia de un cambio brusco, y esto puede tener la consecuencia positiva de hacer que nos salgamos fuera de una carretera indeseable, que nos conduciría directos al precipicio de seguir por ella; pero también, en la otra cara de la misma moneda, la consecuencia negativa de paralizarnos y de hacer que nos resistamos a emprender un camino que podría hacernos crecer, que nos compensaría mucho más, que nos depararía a medio/largo plazo muchas cosas buenas...

Parece que siempre lo vislumbramos todo más fácil y realizable cuando se suaviza a nuestros ojos, cuando se nos ralentiza, cuando nos adormecemos o nos dopamos... (al igual que algunas drogas pueden depararnos una aparente felicidad, tranquilidad, paz con nosotros y el mundo...).

El miedo al cambio... Permanecer o cambiar... Parménides versus Heráclito...

18 Marzo 2006 | 02:33 PM

diego

diego dijo

Tendré que decir algo aunque sólo sea porque mencionásteis 6 veces mi nombre por aquí... es broma ;-) Por cierto, las 49 veces de la crisis si le sumas la del título hacen la bonita cifra de ¡50! Me encantaría poder decir que esto era premeditado :-D

Bromas aparte, la parábola de la rana es muy interesante. Me tengo que quedar con este comentario de Antares: "La rana que muere hervida es porque se ha rendido al conformismo puro y duro." Se me ocurre decir que la misma sociedad que "hierve" poco a poco nuestro ser es la que hace que miremos a nuestro alrededor y no veamos más que ranas y ranas que se conforman del calorcillo de su caldero, y casi ninguna que dé el salto. Todos los modelos de referencia que tenemos apuntan a quedarse, aunque sea con el agua al cuello y a 100 grados.

19 Marzo 2006 | 01:22 AM

aquel ángel que te ha visto en otro blog y se pregunta por qué cojones sales de tu casa

aquel ángel que te ha visto en otro blog y se pregunta por qué cojones sales de tu casa dijo

Eres estúpido y, a veces, hasta me haces serlo a mí, que todavía me sienta peor.
Si metieras una rana en una olla hirviendo se cocería en el momento sin tiempo para que su sistema neurológico y muscular pudiera reaccionar. En ambos casos el resultado es el mismo.

19 Marzo 2006 | 01:17 PM

Un turista x la vida

Un turista x la vida referenció

Los tunicados

... al establecerse y encontrar un trabajo fijo, se comporta como los tunicados."

Touché!
Poco después leo la parábola de la rana hervida servida por Contraejemplo, que habla de lo mismo...

19 Marzo 2006 | 11:09 PM

adastra

adastra dijo

Curioso, muy curioso... El otro día estaba teniendo una conversación con un compañero de trabajo acerca del estrés que te puede provocar. Yo le dije que estaba teniendo unos dolores de pecho un poco raros pero que no pensaba que fuera de nervios porque estaba tranquilo en mi puesto de trabajo, pero él me dijo que no era lo mismo no tenerlos que no notarlos.

Al leer tu parábola de la rana hervida me he acordado inmediatamente de esto, y de cómo nos acomodamos a veces a cosas que no nos gustan, acostumbrándonos a estar hechos una porquería sin notarlo.

Un abrazo desde Canarias.

20 Marzo 2006 | 02:23 PM

Veli

Veli dijo

En esta parábola yo veo a nuestra sociedad anestesiada frente al cúmulo de agresiones que dia a dia la van minando, sin reaccionar con energía -como sería lo necesario y deseable-,instalada en la comodidad y la pereza, dejando que sean otros quienes tomen iniciativas y vayan paulatinamente ganando terreno. Al final, acabaremos asfixiados.
Cada vez veo más señales de alarma; solamente quisiera no tener que vivir el final de nuestra civilización.
En este caso, creo que no es pesimismo, procuro siempre que puedo ver el lado positivo de las cosas.
Saludos amistosos.

21 Marzo 2006 | 04:43 PM

Antares

Antares dijo

No debería meterme en camisas de once varas. Respeto la libertad de expresión, pero no defiendo las formas de hacerlo.

"Aquel Ángel etc etc": en cierta medida no puedo sino alegrarme de que te sienats estúpido ante Contraejemplo. No quiero decir que lo seas, pero hay palabras que conviene medir.

A Contraejemplo, mis disculpas por entrar al trapo en los comentarios, pero no puedo quedarme indiferente.

Un saludo afectuoso.

21 Marzo 2006 | 08:17 PM

elrincondea

elrincondea dijo

Me ha gustado la parábola de la rana hervida... creo que suele suceder que nos damos cuenta de que es necesario un cambio importante en la vida cuando tenemos muchas evidencias, incluso cuando nos sucede algo que puede dañarnos o de hecho nos ha dañado...
sería todo un ejercicio saludable contemplar nuestras vidas en cada una de las pequeñas cosas... pararnos a discernir como nos sentimos en cada circunstancia... para ser capaces de abandonar o de cambiar la situación cuando todavía no sea demasiado tarde o el agua queme demasiado para nuestro bienestar

22 Marzo 2006 | 12:37 AM

Mary

Mary dijo

Terror de morir en la olla. Asiento mullido de la imperfección.

Una sonrisa

23 Marzo 2006 | 04:12 AM

Cean

Cean dijo

Esta parábola también sirve para explicar que debemos tener una duda razonable de todo aquello que nos rodea. No cuestionar nuestro alrededor es someterse al mismo.

Un ejemplo, la idea de que para no ser un asesino en serie debes tener una infancia feliz junto a tu padre, madre y resto de familia es una idea absurda. Además se basa en otra iguial de absurda: "la familia unida y feliz". Según esa idea el 95% de la población serían asesinos en serie.

Gracias por la parábola, Contrajemplo.

24 Marzo 2006 | 06:50 PM

Ana

Ana dijo

Un post muy bueno. Felicidades. Por aquí deberíamos venir de vez en cuando y leer este artículo, sobre todo en esos momentos en los que erróneamente nos adaptamos al entorno antes de abrasarnos..

28 Marzo 2006 | 01:02 PM

colores

colores dijo

Los caracoles también sienten esa crisis con él calor de la olla, pero ellos no saltan de golpe (creo), peso sí intentar salir poco a poco...

Ahora en serio, muy buen blog enhorabuena...seguiré visitándolo.

Saludos...

11 Abril 2006 | 01:08 PM

CIRO

CIRO dijo

YO REALMENTE CUANDO QUISE SALTAR DE LA OLLA CAI AL FUEGO.
Y ME ESTOY QUEMANDO!!!!!

18 Agosto 2008 | 09:06 PM

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  • Obrar es fácil, pensar es difícil; pero obrar según se piensa, es aún más difícil.

    Johann W. Goethe

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