El efecto whorfiano
El efecto whorfiano -llamado así por su descriptor, el lingüista norteamericano Benjamín Lee Whorf (1897-1941)- nos habla de que el mayor o menor grado de «especialización» que alcanza una cultura con relación a su medio tiene un reflejo lingüístico evidente. Es decir, la lengua de un pueblo es también su cultura y su «propia visión del mundo».
Un ejemplo de este efecto lo tenemos en la lengua hopi, hablada por un pueblo amerindio con una concepción del espacio y el tiempo propia. La lengua de los hopi monolingües estudiados por Whorf no contenía palabras, formas gramaticales, construcciones o expresiones para referirse directamente a lo que nosotros llamamos «tiempo», a conceptos tales como pasado, presente y futuro, porque su visión del universo era radicalmente distinta a la occidental.
Es quizá por esto por lo que le tenemos tanto cariño a la lengua que hablamos (al menos, yo sí le tengo cariño al español). El idioma que hablamos dice mucho de nosotros, de nuestra forma de ser y de nuestra manera de ver el mundo. Por eso es importante cuidar la lengua y por eso es comprensible su defensa como parte de la defensa de una cultura.

Pilar dijo
Siento disentirde la hipótesis Sapir-Whorf.No creo que la visión del mundo sea relativa a una lengua. No creo que la lengua lleve implícita una cosmovisión como si le subyaciera una ontología de fondo. Esto justificaría, entre otras cosas, la argumentación en favor de un nacionalismo cuyo punto fuerte, cuyo rasgo de identidad, recaería en la lengua.
Un contraejemplo (je, je) podría ser que, Hispanoamérica, aún hablando español, no tiene nuestro carácter ni nuestra forma de ver las cosas.
Por otro lado, si hablar un idioma supone una determinada forma de comportarse ante el mundo, cabría preguntarse si, como aquí se presupone, pensamos en un determinado idioma. Y, si así fuera, ¿en qué idioma pensarían los bilingües? o lo que es aún peor: ¿cuál sería su forma de ver el mundo dada su pluralidad idiomática? Estas dudas me hacen cuestionar muy mucho esta hipótesis relativista.
Hale, perdón por el ladrillo que acabo de soltar. Te leo y, de vez en cuando, dejo aquí la huella. Aunque sea para aburrir...
Saludos
16 Julio 2006 | 06:04 AM